
Por Hecmilio Galván
Con la reciente situación de Haití (de la que ya me referí en artículo anterior “Unas nuevas relaciones con Haití”), los cuales definitivamente parecen no estar interesados en consumir nuestros huevos; y con la solución buscada por el Gobierno de vender las gallinas en los programas sociales, han salido algunas opiniones al respecto de que la solución era bajar el precio de los huevos para que se consuma más, y que haya una especie de "venga pueblo, venga gente".













