Por Fernando A. De León
Nueva York.-Nos es indiferente que el gobernante partido de Liberación Dominicana (PLD), haya barrido con la oposición-ojala no así, barra nueva vez con las arcas del Estado-, pero sí nos preocupa que, tras esta derrota se incremente en nuestra actividad partidaria, un ejército de taimados, arribistas, oportunistas y holgazanes, y sobre todo ancilares, cuyo único mérito es ser “fiel en el éxito e infieles en la derrota”.
No hay mejor definición que la frase encomillada de este encabezado, que hizo celebérrima el memorable biógrafo Stefan Zweig. Se refería el clásico autor, a las travesuras de los oportunistas, lo que tienen la virtud de, aparentemente, no estar nunca con nadie, pero sí saben hinchar las velas oportunamente y a puerto seguro, como aconteció en los recién pasados comicios, celebrados en la República Dominicana.






