En Pacto Educativo sociedad vence privatización

E-mail Imprimir PDF
Usar puntuación: / 1
MaloBueno 

Por: Fernando A. Peña S. (*)
La UASD ha estado al borde “la muerte técnico-jurídica” muchas veces desde que asumió el camino de tomar la ciencia desde la perspectiva del pensamiento crítico y abrazó la democracia efectiva para vivir internamente y aliarse a las causas nacionales, a los derechos democráticos y a la suerte del pueblo dominicano, cuando sacó energías de su experiencia centenaria y fuerzas de la heroicidad de abril de 1965 y consumó, con inteligencia y haciendo provecho de la autonomía que en 1961 le entregó el pueblo, para que desde su ejemplo libertario, realizara el Movimiento Renovador, que no pocos cuestionan y quieren vender como agotado, sin oponerse a uno solo de sus principios y postulados educativos,  de propuesta de progreso, justicia social y solidaridad humanas.


Pasó esto cuando se planteó la discusión sobre la “Estrategia Nacional de Desarrollo” -END-2030-; ocurre cuando se le crea una cadena, ya no despreciable, de entidades de educación superior públicas específicas; o  cuando se proponen convertir a ITECO en “Universidad Estatal Nacional”.

Al borde de una “muerte técnico-jurídica”, porque al margen y en contra de lo establecido por la Constitución y las leyes, ella ha sido maltratada, sobreviviendo a la triple conjura de políticas que la han ahogado económicamente desde 1961, acumulándole una deuda de más de 120 mil millones de pesos aritméticamente sumados; sometiéndola a la presión de la masificación sin recursos, mientras subvencionan parcial o totalmente casi cincuenta centros de educación superior que manejan menos del 40% de la matrícula universitaria, ofrecen menos del 30% de la oferta de carreras que entrega la universidad pública, no abren sus puertas a la población de menos ingresos y evaden su responsabilidad en la calidad del producto salido de la educación media, que se testimonia en los severos daños con que el sistema de enseñanza secundaria entrega bachilleres al sistema de educación superior.

Una triple conjura que articula:
1-    El torniquete económico-financiero que incumple la ley entregando a la UASD menos de 7 mil millones, cuando deberían ser mas de 23 mil millones de pesos al año, empujándola a una realidad en la que hemos terminado invirtiendo, directamente en cada estudiante, menos de 10 pesos de cada 100 y prácticamente nada en investigación.

2-    La desinstitucionalización, que excusada en la permanente crisis financiera y basada en la lógica clientelista-politiquera, la hace disfuncional y esclerótica, corroyendo su fortaleza cultural y tradiciones, sus esencias como proyecto progresista, crítico, autónomo, democrático y público; generando una  profunda esclerosis de sus mecanismos,  estructuras y órganos, que empobrecen la calidad de su producto académico y científico.

3-    La estrategia ideológica “guionada” para debilitarla en la conciencia colectiva, desacreditándola, matándola como referente de progreso, visibilizándola como innecesaria para la movilidad social, revolviéndola introspectivamente en la incapacidad gerencial y el caos interno, desactualizada, sin rangos efectivos de “competitividad” y medrando en la lógica sistémica como un simple estacionamiento social al servicio de las lógicas desmovilizadoras que responden a las estrategias neoliberales de dominación global.

¿Qué pasaría en el país sin la UASD? No cabe dudas, pensando en cuadro que dibujamos anteriormente, si la UASD cerrase las aulas a la población estudiantil que alberga, estaríamos, indudablemente ante una virtual, pero efectiva “guerra social inmanejable”.

No solo Primada, sino único Sistema Universitario Nacional Público, por ley, tradición y razones de facto, más omnipresente que todas las instituciones del país en el cuerpo de la República, la UASD, como muestra de amor y en gesto de humildad frente a la “guerra a muerte”, que le han declarado y mantienen las oligarquías dominantes, viejas y nuevas, como diría un antiguo Rector, aun “vierte a raudales por los causes de la sociedad a toda una juventud, acreditada en nombre de la ciencia”.

Todo así, independientemente de que nos faltan más de 11 mil secciones para responder a presión de la matrícula estudiantil que intenta el acceso;  60 estudiantes como tope máximo en el curso por maestro/hora; y una carga académica por docente de 40 o mas créditos, en busca de promediar un salario mínimamente decente.

Es incuestionable que nos han golpeado el orgullo y desmejorado nuestra capacidad de defensa. Ha sido y es una dura batalla cultural y ética. Se nos ha afectado la calidad del producto académico; hemos cedido al chantaje politiquero que nos separa de la política; han sepultado nuestra efectiva historia de extensión cultural continua; han limitado al extremo nuestra dedicación a la investigación; han aportado a la cualquierización de la vida administrativa y han ayudado a la clientelización de la vida interna.

Pero quieren conformarnos con el descrédito, para profundizar nuestra defensiva y avanzar en los planes privatizadores que todavía solo procuran atormentar la vida interna, caotizarla, intentando la “legitimidad” del proyecto neoliberal, que pretende hacer de la academia nuestra un cuerpo moribundo, que funcione como un gran estacionamiento social, manipulado y rendido, sin crédito público, para avanzar sin resistencias en la profundización de la “anomia social”, en la que se idiotizan las generaciones actuales, para enorgullecerse desde la malvada idea de que nuestro pueblo no sabe siquiera conceptualizar.

Bajo el grito de “acreditación para la competitividad” se toma irresponsablemente el camino de seguir planteando la “educación para el empleo”, ahora bajo el eufemismo de “educación para el trabajo”, desarrollando una conciencia tan adecuada a los “nuevos tiempos”, en que solo pensamos los y las estudiantes, como piezas del mercado, como clientes, jamás como ciudadanos y ciudadanas, como dice la propia constitución y las leyes, la concepción moderna y humana, ética, de la educación, en este momento crucial de la pérdida e involución de valores referidos a la vida integralmente asumida.

La propuesta de gobierno, contradictoria y confusa, tal vez llena de buenas intenciones, cuando se convocó el proceso que terminó el Pacto Educativo, estableció sus objetivos en tres niveles diferenciados:

a- Proceso Pre-Universitario:
1. Enseñanza pre-universitaria universal y de calidad.
2. Cumplimiento del horario y el calendario escolar.
3. Un programa de estudios para el siglo XXI. (Sin compromisos en firme y claros)
4. Docentes en carrera, certificados y elegidos por concurso, de acuerdo a sus méritos.
5. Dignificación de la labor docente. (Sin compromisos en firme y claros)
6. Evaluación permanente de todos los actores, para garantizar resultados.
7. Modernización-reestructuración del sistema público. (Sin compromisos en firme y claros)

b- Proceso Educación Superior:
1. Educación superior accesible para todos, especialmente para los que menos tienen.
2. Pruebas de acceso y carreras acreditadas, para la calidad. (Sin compromisos en firme y claros)
3. Una oferta educativa orientada al empleo y con estándares internacionales.
4. Excelencia en la educación para educadores.
5. Apuesta a la ciencia y tecnología, de la mano con las empresas. (Sin compromisos claros)
-    Base mínima de conocimientos intelectuales para los egresados.
-    Acreditación de las carreras especialmente educación y salud.
-    Becas para carreras priorizadas.
-    Internacionalización de programas docentes y de investigación.
-    Actuación combinada del MEPyD, MINERD e INFOTEP conforme la END-2030.
-    Orientación a la productividad con énfasis en las PyMES. (Sin compromisos claros)
-    Bolsa de investigación orientada a la innovación. (Sin compromisos en firme y claros)
-    Autoevaluación institucional, consolidación del doctorado y la  investigación.
-    Pasantía de no menos de 60 horas para la conclusión del grado.

c- La Formación Técnico-profesional
1. La formación técnico profesional para todos, especialmente para los que menos tienen.
2. Una oferta de formación técnico profesional integrada, flexible y  eficiente.
3. Formación técnico profesional a la altura de los estándares internacionales.
4. Formación técnico profesional orientada al empleo y al desarrollo del país.
5. Certificación de centros de formación técnico profesional, para garantizar la calidad

Todos estos enunciados parecían un buen punto de partida. La discusión, sin embargo, siguió otro curso y se centró en varios aspectos fundamentales, que posibilitaron que salieran a flote los verdaderos intereses en juego y la conjura neoliberal y oligárquica que estuvo a punto de quebrar la posibilidad del Pacto Educativo o el nuevo sacrificio de la Educación Superior Pública,  la orientación de la Educación Media y la Educación Técnica Superior y Media.

Los objetivos del gran empresariado y la nueva élite política estaban claros:
1-    Imponer las llamadas Alianzas  Público-Privadas, como un eje fundamental del sistema educativo.
2-    Apoderarse y reorientar toda la formación de maestros/as destruyendo la Facultad de Ciencias de la Educación de la UASD, aislándola, trasladando la responsabilidad del proceso a las escuelas especializadas y no las de Pedagogía, dejando la formación de los nuevos contingentes de educadores/as fuera de la Facultad de Educación y el IFODOSU.
3-    Destruir la ADP y obstruir, con medidas administrativas la libertad sindical y el derecho a la organización del magisterio, para lo cual montaron además, una campaña publicitaria costosísima.
4-    Apoderarse del INFOTEP, convirtiéndolo en un superministerio de Educación Técnica en manos del gran empresariado, con un gigantesco volumen de recursos y con capacidades hasta regulatoria de la fuerza de trabajo, en contradicción con el Código de Trabajo y la legislación laboral del país.
5-    Crear el marco político para legitimar la violación de la Constitución, la ley de educación, la de educación superior 5778 que asegura autonomía, fuero universitario y 5% del presupuesto para la educación superior, el Plan Decenal, el Estatuto del Docente y los restantes acuerdos y pactos, que resultan de las demandas de la sociedad en los últimos años.  

La alianza de la academia, la UASD, los sectores populares, el movimiento sindical, las coaliciones de organismos diversos de la sociedad civil, sectores empresariales medios, el movimiento sindical agrupado en la CNUS, la ADP y otros sectores nacionales representados en las discusiones, frenaron el peligro y permitieron la derrota de esos propósitos y  de las maniobras de última hora, frente a las que sirvió la propia intervención del Presidente Medina,  evitando que zozobrara el acuerdo que garantizó que no se empantanaran las discusiones.

Por ello la cúpula empresarial, los funcionarios prestados a los planes privatizadores y elitistas, el alto clero y las universidades privadas, con honradas excepciones, aceptaron sin mayores traumas, el Pacto Educativo.

Los aspectos fundamentales que desmontaron esa conjura y fueron derrotados en las discusiones del Pacto  Educativo, se pueden sintetizar en el rechazo o la conversión en “discenso” de:

•    “Apoyar a Los politécnicos mediante el establecimiento de alianzas publico‐privadas de cogestión y el soporte a las pasantías en el sector privado, así como otras estrategias que garanticen el desarrollo de competencias para el trabajo.”

•    “… la universalización de la prueba de acceso para cursar estudios superiores y establecer los mecanismos que permitan a aquellos alumnos que no logran alcázar el nivel esperado en las pruebas, realizar cursos de nivelación para rebasar las dificultades y obtener el acceso. El objetivo es equiparar gradualmente esa medición a los estándares internacionales.”

•    “Que los programas de formación para futuros profesores de educación media sean programas grado y postgrado en matemáticas, lengua española, física, biología, química y otras especialidades, con especialización a la enseñanza. Los programas de formación para futuros profesores de educación media deberán ser desarrollados en las facultades y escuelas de la especialidad, mientras que los programas de educación inicial y educación básica en las facultades y escuelas de pedagogía y psicología educativa.”

Las ventajas y oportunidades que ofrece el Pacto Educativo a la UASD parten de que:

1-    Toda la estrategia estuvo encaminada a apoyarse en la defensa cerrada de lo que establece la Constitución y las leyes, que asumiendo como eje principal el Artículo 63, numeral 7, de la Constitución del 2010, plantea que: “El Estado debe velar por la calidad de la educación superior y financiará los  centros y universidades públicas, de conformidad  con lo que establece la ley. Garantizará la autonomía universitaria y la libertad de cátedra” y que así como la Ley 5778, todo el marco legal fue asumido y reiterado como punto de partida del Pacto.

2-    Logramos una defensa cerrada en el Pacto Educativo del sentido irrenunciable del mandato constitucional, ley 5778, ley 66-79, ley 139-01, los Planes Decenales y Estatuto del Docente, que aseguran una educación integral, pública y de calidad para todos/as, sin importar el estado o la condición humana.

3-    Planteamos, y conforme a la ley y la constitución, a las autoridades no le queda otra alternativa que ordenar con la UASD, un programa especial y consensuado para ordenar progresivamente un Plan de Entrega del Presupuesto que por Ley nos corresponde en un calendario que va desde la fecha hasta el 2020, tal y como fue planteado. Tenemos una excelente oportunidad para hacer que el Estado cumpla sus obligaciones con la educación superior pública.

4-    La UASD seguirá jugando un rol de principalía en el proceso de formación de maestros/as para la educación media y estaremos en mejores condiciones para devolver la solidaridad que recibimos al tiempo de sentar las bases para:

a-    Defender la educación como bien social, como un derecho, como proceso para construir ciudadanía y no solo para capacita para el empleo, para la calificación de la mano de obra), en la lógica del mercado, como procura el gran empresariado.
b-    Defender la libre asociación de los educadores y educadoras de la educación media, el respeto de sus acciones y la defensa de la Asociación Dominicana de Profesores -ADP-
c-    Defender la educación técnica, superior y media, como un derecho y un medio fundamental para la capacitación de la fuerza laboral que demanda el desarrollo de la nación.
d-    Asumir que el INFOTEP es un instrumento público de formación y capacitación tal y como lo establece la ley, que no sustituye las academias y no usurpa el rol de los institutos técnicos de la educación media o superior.
e-    Defender, desde el Pacto Educativo, el papel de la UASD como universidad científica,  inclusiva, democrática, popular y sobre todo pública. En tanto sistema universitario nacional, es la principal obligación del Estado en materia de Educación Superior y de la que deviene la triple responsabilidad de garantizar el grado, el postgrado y la investigación científica.
f-    Defender la aplicación por parte del gobierno y el uso adecuado y transparente del 4%, sea invertido en la educación preuniversitaria mediante la creación de mecanismos de control social que vigile y garantice su inversión en los planes establecidos.
g-    Defender el carácter laico de la política educativa potenciando el sentido y la naturaleza  democrática del proceso.

En este contexto, la Universidad Autónoma de Santo Domingo  está llamada a jugar un papel fundamental en la formación de uno de los activos más importantes en todo sistema educativo, el docente,  con la calidad que demandan las actuales circunstancias.

A este propósito, deben orientarse los planes para consolidar la facultad de educación y, en el contexto del nuevo pacto, aportar todas sus capacidades y experiencias, como responsable principal de la formación del contingente de educadores/as, del magisterio nacional.

En esta oportunidad se presentan posibilidades excelentes porque se combinan la voluntad de orientar los recursos públicos y la disposición política de entregar a la nación la oportunidad de avanzar hacia estadios de desarrollo y de estrategias de crecimiento al servicio del pueblo dominicano. La necesidad combinar planes especiales como el de alfabetización, de construcción de aulas e infraestructuras especializadas, con una política de estado orientada a cumplir el mandato de la ley, ofrece una excelente oportunidad para movilizar la nación en la búsqueda de alcanzar, en el plano educativo, las metas del Milenio.

La implementación del Pacto Educativo abre una oportunidad especial para que la sociedad se empodere, respecto de un tema de trascendental importancia para los desafíos que impone el proceso de desarrollo de la nación.

Nuestra academia, siempre deberá estar presta a acompañar a nuestro pueblo en todas sus grandes batallas, no puede aceptar sin elevar enérgicamente su grito moral, ante la permanente actitud de marginarla de un proceso en el que su presencia constituye obligación y deber, como reflejo de la voluntad emanada de su conciencia cívica.

La UASD postula por un esfuerzo con sentido de nación, de referencias patrióticas, con rigor científico, inspiración humanista y voluntad democrática, que inspire la participación social abierta y crítica; jamás aspiraría a un enlatado  que reduzca a la politiquería el sano empeño de la sociedad dominicana para que se sienten las bases culturales de un salto de la República en la procura condiciones mejores para avanzar en la dirección de la justicia social.

Es de público conocimiento nuestra intervención en las discusiones y trabajos  sobre la Ley de Estrategia Nacional de Desarrollo (END 2030) en las que participamos y logramos salvar el país de un marco jurídico legal privatizador, que proponía reproducir aquí el modelo chileno  de privatización de la educación superior en ese país y que generó una crisis que ha conmocionado sucesivamente ese país sudamericano.

Se recordará que logramos crear la conciencia de que no se podía permitir la imposición de la lógica del mercado, que hace de la educación un negocio y la niega como derecho. Debe recordarse que logramos derrotar el peligro que significaba aprobar “el financiamiento de la demanda y no de la oferta educativa en el nivel superior”, como se pretendió, para dejar privatizado todo el sistema público de enseñanza universitaria del país.

 

(*) La UASD en el Contexto del Pacto Educativo 2014
15-06-2014, UASD.
Seminario Taller  organizado por:
Vicerrectoría Docente
Facultad de Ciencias de la Educación -FCE-
Ministerio de Educación de la República Dominicana

En Pacto Educativo sociedad vence privatización
 

Publicidad

PUBLICIDAD

VIDEOS DE ACTUALIDAD

AddThis Social Bookmark Button
Clic aquí para oir la radio en tu móvil CLIC en el logo para Android

CHATEA CON ROBERT VARGAS Y SUS AMIGOS

Adan Bodden

VER DEBAJO OTROS SITIOS QUE QUIZAS PODRIAN INTERESARTE

TARIFAS BANNERS


Tarifas publicitaria en Ciudad Oriental

CLASIFICADOS

Clasificados gratis

NOS VISITAN DESDE

CONECTADOS AHORA

Tenemos 7644 invitados conectado(s)

google sira bulucu google sira bulucu ukash ukash google sira bulucu google sira bulucu seo emeklilik kanunlar sira bulucu ukash ukash ukash haber